Creando un hogar conectado (6) – Extensión de la red

Señal WiFi
Imagen WiFi symbol  por  Christiaan Colen   (CC BY-SA)

Con un router como único elemento de nuestro hogar conectado, difícilmente podremos llegar a todas las zonas del hogar. Debemos pensar en la extensión de la red.

Por un lado las señales WiFi se atenúan con la distancia; por otro conectarnos por cable no siempre es posible. Es por ello que nos vemos en la necesidad de acompañar a nuestro router con otros elementos de electrónica de red que permitan salvar estos dos escollos.

Hoy abordamos la extensión de la red.

Switch (conmutador)

En mi caso particular, este es el elemento de electrónica de red, de cara a la extensión de la red, más importante de la casa después del router. A él tengo conectados la TV, el Apple TV, el equipo musical, etc.

La función básica y principal de los switches es conectar o unir diversos dispositivos en red (y lo hacen de forma inteligente, no como un concentrador o ‘hub’).

"Bueno, eso ya lo hace mi router, pensarás". Sí, pero, ¿cuántas bocas tiene tu router? Si necesitas conectar al router por cable más aparatos que bocas tiene, entonces necesitas un switch.

Debes pensar que siempre es preferible conectar un dispositivo mediante cable que no de forma inalámbrica, así que cuantos más equipos puedas conectar por cable, mejor, y para eso las bocas del router de operadora suelen destacar por su gran escasez.

¿Y dónde conecto el switch? Pues a una de las bocas del router. Ocupas una boca del router, pero un solo switch puede ofrecerte un montón de ellas libres y a tu entera disposición.

PLC

Si no tienes una casa preparada, conectar un equipo al router (o al switch) por cable significa, en la mayoría de ocasiones, tener que pasar un cable serpenteando por encima del rodapié y atravesando paredes. Es un dolor de cableza y es feo.

A alguien se le ocurrió la brillante idea de, aprovechando que todas las casas tiene enchufes, usar el cableado eléctrico de la casa como si de un cable de red se tratase… y nació el PLC (Power Line Communication).

Un PLC no es más que

un término inglés que puede traducirse por comunicaciones mediante línea de potencia y que se refiere a diferentes tecnologías que utilizan las líneas de transmisión de energía eléctrica convencionales para transmitir señales con propósitos de comunicación. La tecnología PLC aprovecha la red eléctrica para convertirla en una línea digital de alta velocidad de transmisión de datos, permitiendo, entre otras cosas, el acceso a Internet mediante banda ancha.

Si conectas un PLC A a un enchufe y un segundo PLC B a otro enchufe ya tienes "cableados" dos puntos A-B de tu casa. Ahora puedes conectar, por ejemplo, el router a la boca ethernet de A y la TV a la boca etehernet de B. Así tu Smart TV ya tiene acceso a los contenidos de Intenet.

En mi caso, este pequeño dispositivo es esencial en la extensión de la red de mi casa.

Repetidor o extensor

Un repetidor o extensor de red es un dispositivo que incrementa el alcance de una WiFi ya existente amplificando la señal que le llega, conectándose inalámbricamente a tu router (no por cable).

Se emplazan allí donde la señal del router WiFi sea fuerte y no donde esté debilitada. Sí, has leído bien, los ubicamos allí donde la señal del router WiFi sea fuerte y no donde esté debilitada.

¿Recuerdas qué ocurre a medida que te alejas de la señal WiFi de tu router? Bajan la intensidad de señal y la velocidad de transmisión, como efecto de lo primero. Cuanto más débil sea la señal, menos velocidad de transmisión tendrás; por este motivo debemos colocarlos en puntos donde la señal WiFi de nuestro router es fuerte, pues cuanto más lejos lo ubiquemos menos velocidad de transmisión entre extensor y router tendremos.

El problema del extensor es que, aún cuando consigues imprimir fuerza a la señal WiFi de tu router, no sucede lo mismo con la velocidad. Puedes tener una velocidad muy alta entre dispositivo cliente y extensor, pero es muy baja entre el extensor y el router, ergo ese punto de baja velocidad te condiciona la velociada del dispositico cliente.

Así pues, ¿de qué sirve amplificar una señal si no consigo amplificar la velocidad? De nada, claro.

Punto de acceso

Un punto de acceso es un dispositivo que crea una red de área local inalámbrica original y permite la conexión entre dispositivos WiFi y redes cableadas. De hecho los routers de operadora tienen un punto de acceso para que tengas WiFi en casa.

Un punto de acceso se conecta a nuestro router (directa o indirectamente) por un cable Ethernet.

De este modo, no solo tienes una señal WiFi fuerte allí donde está ubicado el punto de acceso, sino que tienes toda la velocidad que esa señal WiFi (y el cable de conexión al router) te puede dar, es decir, es como si tuvieses el router allí donde has ubicado el punto de acceso.

El "único" inconveniente que presenta un punto de acceso es que debe ir cableado hasta el router (¡ah!, pero es que antes ya hemos explicado qué es un PLC y para qué nos resulta útil 😉) y que el dispositivo no va a liberar la conexión WiFi que tenga establecida para unirse a otra fácilmente, a no ser que quede por completo fuera de su alcance, cosa que no suele ocurrir en un piso, con lo que acabas reestableciendo manualmente a qué punto se debe conectar tu dispositivo.

Red mallada (mesh)

Llegamos al último, pero no por ello menos importante "aparatito" para la extensión de la red: la red mallada o ‘mesh’.

La red mesh consta de nodos de radio dispuestos en una topología de malla.

Es una red compuesta por una estación base (que suele hacer las veces de router) y sus satélites o puntos de acceso, que se comunican entre ellos para conformar una única red WiFi con el mismo SSID y contraseña.

Estas redes calculan a qué satélite es mejor que nos conectemos en cada momento según diferentes factores como el estado de otros satélites, el número de dispositivos conectados a cada satélite, la distancia a cada satélite, la potencia de señal, ….

Estas redes son altamente escalables a base de colocar nuesvos nodos en la malla, y aunque un nodo cayera, no perderíamos la señal porque el sistema automáticamente derivaría el tráfico hasta nuestro dispositivo por otros nodos (cuando tienes suficientes satélites, si uno se desconecta, la señal puede encontrar un camino gracias a nodos alternativos).

El pequeño problema que presentan es que, al igual que un repetidor, los nodos deben conectarse entre sí, por un camino u otro, de manera que si nuestra casa es grande, tenemos sólo un par de nodos y éstos no se encuentran muy cercanos entre ellos, a mayor distancia, ya sabes que se pierde velocidad, de modo que, cuantos más mejor, pero te va a salir por un ojo de la cara como necesites escalar mucho.

Los puntos intermedios desde nuestro dispositivo hasta llegar a alcanzar la estación base, a través de los satélites, se denominan "saltos". Cada salto introducirá un cierto nivel de retraso, por lo que hay que tratar de minimizar el número de saltos.

Se pierde parte de la velocidad máxima por cada salto a través de los nodos hasta alcanzar la base, de modo que forzar el tráfico a través de demasiados saltos, y muy separados entre ellos, conlleva velocidades de red lentas.

Es por ello que el diseño de la red mallada que te plantees debe tener en cuenta este punto, es decir, los saltos.

En resumen…

Si el router que tienes lo has colocado lo mejor que has podido para poder maximizar tanto alcance como velocidad de transmisión, pero la cosa aún no chuta como debería, plantéate invertir un poco más en tu red doméstica y pensar en la extensión de la red.

Hemos visto distintas opciones y debes ser tú quien decida la más adecuada para tu bolsillo y comodidad.

Yo me decanté en su momento por el uso de PLC’s y de un punto de acceso; esta opción es la que me maximiza la cobertura, velocidad y minimiza la inversión, pero no es tan cómoda como las redes mesh.

La serie completa de “Creando un hogar conectado”

  1. Introducción
  2. Un router para todos
  3. Ubicación del router
  4. Configuración del router
  5. Electrónica de red acorde a los contenidos

Hay más en preparación.